ESTACION 74. ROOSEVELT AVE.
Las estaciones del metro resguardadas por policías ad portas del 11 de septiembre, las revisiones son cada vez más minuciosas y el perfil racial es relevante para estos menesteres. En el trayecto avisos de reparaciones presentes y futuras de rieles, infraestructura, asimismo, de eventos de temporada en la gran manzana, y lo más relevante, solicitando al usuario apoyo por cualquier eventualidad terrorista.
Las estaciones del metro resguardadas por policías ad portas del 11 de septiembre, las revisiones son cada vez más minuciosas y el perfil racial es relevante para estos menesteres. En el trayecto avisos de reparaciones presentes y futuras de rieles, infraestructura, asimismo, de eventos de temporada en la gran manzana, y lo más relevante, solicitando al usuario apoyo por cualquier eventualidad terrorista.
-Próxima estación:
74 Roosevelt. Atención, atención, si ve algo, diga algo… al salir tengan
cuidado de no introducir el pie entre el vagón y el andén. Se escucha por los
parlante del vagón.
En pleno verano el aire acondicionado está en su máxima expresión, un crisol de voluntades de todos los colores cómplices del ambiente cargado de sudores y olores. Pasajeros solitarios durmiendo, algunos con la mirada perdida, otros conversando en diferentes idiomas; muchos impacientes por la demora de los trenes.
En pleno verano el aire acondicionado está en su máxima expresión, un crisol de voluntades de todos los colores cómplices del ambiente cargado de sudores y olores. Pasajeros solitarios durmiendo, algunos con la mirada perdida, otros conversando en diferentes idiomas; muchos impacientes por la demora de los trenes.
"Buff, a ver si llegamos ya de una vez,
que asco de tren. Una voz anónima resuena en medio del tumulto.
¿Cómo puede apestar tanto a sudor?
Es la hora pico. Traseros presionados contra la barra
metálica.
Mis manos están encogidas de forma que no son capaces ni
de poner el periódico gratuito frente a mis ojos; estiro mi cuello lo más
posible para no respirar el olor a fritura que desprende alguien a mí derecha.
No, definitivamente
ésta no es la postura favorita para ninguno. Una señora octogenaria me toca la
espalda y con voz imperativa me pide que me aparte y a su vez pregunta que si
bajo en la siguiente.
- Si, señora, sí, ya me aparto. Espere que lo intente. No, no salgo en la siguiente, ojala...
- Si, señora, sí, ya me aparto. Espere que lo intente. No, no salgo en la siguiente, ojala...