viernes, 1 de febrero de 2013

“LOS ANCIANOS, QUE SE DEN PRISA EN MORIR”

En el pretérito, el hombre, ser temporal, efímero, siempre se ha trastornado por dejar evidencias de sus travesías por la vida, memorias de su derrotero. En las antiguas civilizaciones los hombres trazaron en cuevas lejanas, figuras plásticas, representaciones gráficas. Entre nosotros, aun persisten conservamos esas huellas con la esperanza de que el paso del tiempo no lo destruya.
Actualmente (cuando las redes sociales, los medios de comunicación, llámense, escritos, radiales, televisivos, que contribuyen a la sordera colectiva) no faltaran, ni faltan, dizque líderes mundiales y desconocidos feligreses que se aventurarán y se aventuran a comentar y escribir algo en cualquier medio y lugar; palabras viscerales como evidencia de que existen, y que se irán irremediablemente.

Tal es el caso del desatinado millonario de 72 años, Taro Aso, Ministro de finanzas de Japón (país con gran porcentaje de su población envejecida) ante la crisis de la seguridad social, pide “a los ancianos que se den prisa en morir para evitar un gasto innecesario para el país”.

Ante irracional comentario, creo que en el mundo habemos muchas personas sin importar la edad, genero, credo, y latitud, en esa lucha diaria por vivir.

Lamentablemente nada es perfecto, mientras existan hombres como Taro Aso, latirá una recóndita aspiración de duración ineludible, una profunda codicia de perennidad personal.

Arturo Ruiz-Sánchez

2 comentarios:

  1. que poco corazón de este tipo esta bien que nos rebelemos hacia este tipo de actos

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  2. Comentarios desatinados en todas partes.

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